Niños armados para combatir la violencia: así es la policía comunitaria que recluta pequeños al sur de México
En un municipio de indígenas artesanos en Guerrero, uno de los estados más pobres y violentos de México, las autoridades comunitarias decidieron incorporar a niños entre 8 y 14 años a las fuerzas de autodefensa. Aunque la ONU rechaza el reclutamiento de niños y adolescentes por grupos armados, en Chilapa, padres y autoridades consideran que esto ayudará en su aprendizaje y les permitirá ayudar a proteger salvar a sus familias.

Los niños, de entre 8 y 14 años de edad, fueron presentados la semana pasada como policías comunitarios. Las autoridades comunitarias de Chilapa aseguran que tuvieron que "enlistar" a los menores para que ayuden a detener la violencia en la región. Los pequeños ven la inclusión como una enorme responsabilidad y al mismo tiempo una posibilidad de sobrevivencia.

"Se prepara a estos niños para que, por lo menos, puedan defender a su mamá o a sus hermanitas ", dijo a la agencia EFE el fundador de la policía comunitaria de la región montaña baja, Bernardino Sánchez. Apenas unos días antes de la presentación de los niños un grupo armado acabó con la vida de diez músicos indígenas en esa misma región. En la fotografía una integrante de la autodefensa con una pequeña a sus espaldas. 

"Me siento algo seguro, sí siento un poco de miedo porque el cargar un arma es una responsabilidad grande", dijo Jaime, un niño de 13 años que hace tres meses comenzó con los entrenamientos junto con sus hermanos. Otro pequeño, Alexander, dijo que "ya se armó de valor" y lo único que le importa es proteger su pueblo. "Platiqué con mis papás, porque no querían y ya después se animaron, dijeron que sí y ya comencé a entrenar; yo con esta (arma) me puedo defender de cualquier peligro", agregó. 

Estos niños tenían como sueño en común llegar a ser maestros, pero la violenta realidad de la región que habitan los alcanzó y ahora además de trabajar en el campo se unen a la policía comunitaria. "Prefiero traer un arma para que me pueda yo defender porque con el cuaderno no se puede, solo sirve para escribir", dijo Alexander.

"Están ahí porque no nos queda de otra, nosotros les damos consejos para que sepan distinguir a la delincuencia; ellos ven que cualquier hombre portar un arma y piensan que son iguales pero para nosotros no", dijo Antonio Toribio, papá de dos integrantes, de 9 y 12 años. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, México registró 34.582 asesinatos en 2019 y 1.875 de estos homicidios tuvieron lugar en Guerrero.

Las autoridades explicaron que el adiestramiento de los niños tiene tres fases. En la primera se les adiestra con una imitación de las armas fabricadas con madera y en el caso de los niños más pequeños, su "arma" llega a ser de su misma altura. La segunda es el patrullaje por las calles del pueblo y la tercera es convertirse en policía comunitario.

A pesar de que UNICEF expresó su rechazo al reclutamiento de niños por parte de grupos u organizaciones armadas, los comunitarios consideran que esto es una especie de aprendizaje para los niños, que les permite prepararse.

"Esto es para que cuando sean grandes no sean delincuentes sino que sepan para que sirven las armas y sepan respetar al prójimo, a sus compañeros, porque se les enseña que las armas no son para amenazar, son para respetar la vida", añadió uno de los padres.

En su informe anual 2019 "Infancia y Adolescencia en México, entre la invisibilidad y violencia", la Red publicó que desde el año 2000 y al cierre de 2019 la violencia ha alcanzado a cerca de 21.000 niños y jóvenes víctimas de homicidio doloso y más de 7.000 casos de niños desaparecidos.

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